¡Hola a tod@s!
Como primera actividad de esta asignatura, me gustaría iniciar el debate sobre un espacio que tengo cerca de casa y que suelo visitar: se trata de los Cines Imperial de Sabadell (Barcelona). He escogido este espacio porque, además de visitarlo con mi pareja y con otros amigos que ya conocen su ubicación, también lo utilizo como punto de encuentro para quienes no han estado nunca en Sabadell y no saben cómo orientarse por la población. Así que… ¡estoy acostumbrada a dar indicaciones sobre cómo llegar a este cine y sus alrededores!
A la hora de explicar a un amigo el recorrido dentro de este espacio y cómo llegar desde un punto “A” hasta un punto “B”, y con la ayuda de la opción Street View de Google Maps, he realizado un mapa con abundantes detalles, señales y elementos de la morfología del lugar. Lo adjunto a continuación:

Mi estrategia para facilitar la orientación con la ayuda de este mapa es mostrar en el centro y bien grande la Rambla de Sabadell, una carretera de dos sentidos, con amplias aceras a ambos lados y que ofrece una buena variedad de tiendas. El destino o punto de interés, por su parte, aparece también a gran tamaño y mediante un dibujo más elaborado, que representa la forma característica de los Cines Imperial y lo convierte en un edificio muy fácil de reconocer.
He tratado de incluir una buena cantidad de detalles, como por ejemplo el logotipo de las marcas más conocidas, frente a un icono de tienda más genérico para los negocios locales o pequeños. He indicado los lugares destinados a la circulación de coches y personas, diferenciando las aceras con un pequeño toque de gris. También me ha parecido interesante indicar la presencia de una iglesia: debido a sus grandes dimensiones y a la posición privilegiada en una intersección, es un punto de referencia llamativo y visible incluso desde lejos.
Otros detalles del mapa muestran los lugares por los que el peatón puede cruzar, facilitándole así la elección del recorrido a seguir. En el caso de que llegue al sitio en coche, encontrará señales de utilidad acerca de las direcciones y velocidad permitidas, así como la señalización sobre un parking subterráneo. En este elemento, además, he considerado importante añadir una flecha y una zona en negro, con el fin de evidenciar la existencia de una rampa en bajada.
Finalmente, me ha parecido interesante incluir indicaciones para quienes prefieren acceder en bicicleta o en transporte público. Los primeros tienen disponible una zona para aparcar bicicletas justo delante de los cines, mientras que los segundos cuentan con una parada de autobús a escasos metros del destino.
Tras analizar con detalle mi zona escogida, me gustaría acabar esta entrada con una reflexión sobre las dificultades que solemos encontrar para orientarnos en un espacio que no conocemos. Personalmente, y sobre todo en grandes avenidas como es la Rambla de Sabadell, muchas veces me encuentro con que no estoy segura de si el lugar que estoy buscando se encuentra “hacia arriba” o “hacia abajo” o, lo que es lo mismo, si tengo que ir a derecha o izquierda. En estos casos no queda otra que recorrer un tramo en una dirección y, si vemos que nos estamos alejando mucho del lugar donde debería estar lo que buscamos, retroceder y probar con la dirección opuesta.
Creo que esto también sucede porque todas las ciudades se han vuelto muy similares. Partiendo del caso extremo del Eixample de Barcelona (donde todas las calles son simétricas y prácticamente idénticas), hoy en día existe un patrón basado en grandes calles comerciales y de escasa relevancia, que podemos encontrar sin apenas cambios en el centro de Barcelona, pero también en Sabadell, Granollers o Sant Cugat, por ejemplo. Las ciudades tratan de concentrar el máximo de servicios alrededor de las zonas más pobladas, lo que nos deja con grandes áreas de tiendas salpicadas de algún parque o zona verde pensado para que el usuario respire un poco.
Me he dado cuenta de que cuando visito un sitio nuevo, los elementos en los que me suelo fijar para ubicarme son los más grandes: una iglesia que sobresale del resto de la fachada, una tienda de Apple inmensa o una gran zona despejada, como la plaza de los Cines Imperial. Rara vez soy capaz de recordar las señales que había en la zona o si las estuve siguiendo, puesto que es algo que hago que me he acostumbrado a hacer de forma instintiva.
Finalmente, y a la hora de pensar en qué señales son necesarias para ayudarnos a navegar dentro del espacio, opino un poco como Manel Gràvalos en la entrevista que le hicieron para Radio UOC. Creo que la señalización resulta clave en entornos artificiales y donde es importante seguir un recorrido, como un museo o un supermercado, pero que a menudo se hace un uso abusivo de la misma en espacios naturales y abiertos. En un parque debería darse libertad para que el usuario se mueva libremente, evitando asignarle prohibiciones y recomendaciones a cada paso o dirigirlo hacia los lugares establecidos por otra persona o entidad.
*Entrada editada para adaptar el mapa a un solo recorrido de A a B.
Hola Sara,
El tema de los baños es una lucha constante. Parece que lo hagan expresamente para que no vayas directamente. Pero al final los que salen perdiendo son los/as trabajadoras por que tienes que acabar preguntado donde están.
Como tu dices el público principal son personas mayores y debería estar señalizado en todas las entradas, e inlcuso en el techo del pasillo si fuera necesario y además al ser un sitio público debería estar mejor ya que no suelen haber muchos espacios donde poder ir al baño público.
Muchas gracias por tu aportación, creo que has hecho una muy buena elección.
Hola Sara,
tu análisis me parece acertado. Tanto en los puntos positivos como en los negativos.
Como ha dicho Irene, parece que los baños casi nunca estén bien señalizados. He visto varias entradas de diferentes compañeros dando solución a este mismo problema en muchos espacios. No señalizar correctamente los aseos me parece consecuencia directa de pecar de «utilitario» a la hora de diseñar espacios. Se colocan baños porque hay que colocarlos, pero no se tiene en cuenta el punto de vista de los clientes/usuarios.
Pienso que la señalética no tiene que tener una función meramente informativa, sino que tiene que tratar de hacer, en este caso la estancia en el mercado, lo más cómoda y sencilla posible para el usuario. También para garantizar el uso y provecho de un espacio. Quizás en este caso aunque el trabajo de señalética no sea óptimo el mercado se seguirá usando porque a los vecinos no les queda más remedio, pero ¿Y si fuera por ejemplo una biblioteca? ¿Si fuera complicado localizar las diferentes secciones de libros, no se acabarían yendo a otra biblioteca los usuarios?
Hola Sara,
Primero decirte que tu mapa me parece muy bonito y claro, y que tu explicación y reflexión lo complementa a la perfección. Me gusta la referencia que haces a la inclusión de personas con dificultad de visión, que podrían ser perfectamente un gran número de las personas que acuden al lugar, entre personas mayores y visitantes con distintos tipos de dificultades visuales.
Gracias,
Saludos